Barra libre en los cursos de conducción

En la actualidad asistimos a innumerables titulitis en cuanto a los cursos de conducción, que si curso de conducción racional, de conducción eficiente, de conducción económica, de conducción deportiva, de perfeccionamiento de la conducción, de conducción preventiva, de conducción evasiva, cursos para superar la amaxofobia, cursos de conducción defensiva, cursos para conducir vehículos blindados, para conducir vehículos prioritarios.. en fin, no nos estaremos volviendo un poco locos.

No voy a ser yo quien se oponga a la adquisición de conocimiento, al contrario, cuanto más mejor, lo que me preocupa es quién controla los conocimientos que se enseñan en estos cursos, muchos de ellos impartidos por –profesionales– que poco tienen que ver con la seguridad vial.

Hace tiempo asistí a un curso de perfeccionamiento de la conducción donde el profesor (expiloto de Rallye) criticaba abiertamente a la DGT por no permitir en las vías abiertas al tráfico trazar las curvas como en los circuitos, obligándonos a circular por la derecha y arrimados al borde derecho de la calzada. Otro criticó que los profesores de formación vial enseñáramos mal a los alumnos a circular por las glorietas, -luego resultó que no sabía ni lo que era una glorieta- y su crítica se basaba en una plaza de circulación giratoria que había en su pueblo y que daba lugar a confusión. Por no hablar de la contraposición de conocimientos que se dan entre algunos cursos donde cada uno enseña a su manera.

Señoras conductoras y señores conductores, si tienen ganas de adquirir nuevos conocimientos o perfeccionar los suyos adelante, pero fíjense bien quién imparte los cursos y cuál es el objetivo del mismo. Si realiza un curso de perfeccionamiento de la conducción y lo hace en un circuito en el que le enseñan a trazar y corregir derrapes no pretenda salir de ahí y poner eso en práctica en la carretera. Igualmente si realiza un curso de conducción económica sea consciente de que algunas veces debido a las necesidades del tráfico no podrá aplicar alguna de estas medidas, es decir, todos los conocimientos que adquirimos deben ser aplicados en su justa medida.

En definitiva, sentido común, no se le puede llamar curso de perfeccionamiento de la conducción a un curso que se basa en dar vueltas a un circuito lo más rápido posible.

Creen que sería razonable que utilizásemos técnicas de conducción deportiva en la vida diaria?… se que alguien me puede contestar que si se le va el coche sabrá controlarlo. Pues estupendo, pero mi objetivo en mi vida diaria es que no se me vaya el coche y aunque lo controles, crees que vas a mantenerlo dentro de tu carril?… En la carretera no estamos solos.

Miren, hace años impartíamos cursos para los jóvenes conductores para que viesen el peligro que suponía perder el control del vehículo, conocer nuevos dispositivos de seguridad activa y su funcionamiento y lo difícil que era controlarlo en vías abiertas al tráfico, y resulta que muchos de estos jóvenes conductores salían de los cursos con la idea de que controlaban más que nadie y que eran unos fenómenos al volante. La enseñanza sin control no sirve de nada

Para cuándo una regulación de estos cursos como ya sucede en otros ámbitos educativos?… Si es que ya dan cursos de conducción hasta las piedras.

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