Nuevas velocidades

El próximo 29 de enero entran en vigor las nuevas velocidades.

Se prevé que estos cambios incidan en la disminución del número de fallecidos en las carreteras convencionales, también llamadas secundarias, por ser las carreteras en las que el índice de fallecidos es notoriamente superior.

La reducción de los límites genéricos de velocidad en España se equipara a las velocidades de la mayoría de los Estados de la Unión Europea que han ido adoptando medidas de reducción de velocidades en las convencionales que no disponen de separación física de los sentidos de circulación.

En España, a su entrada en vigor, las velocidades en convencionales serán para los turismos, motocicletas, autocaravanas hasta 3500 kg, pick-up, autobuses, derivados de turismo y vehículos mixtos adaptables de 90 km/h. Y para los camiones, tractocamiones, furgonetas, autocaravanas superiores a3500 kg, vehículos articulados y automóviles con remolque de 80 km/h.

Se espera que con esta reducción de los límites genéricos de velocidad y la diferencia de velocidades entre la mayoría de vehículos de 10 km/h también incidan en la disminución de fallecidos, pues varios estudios concluyen que cuando existe una gran diferencia de velocidad entre vehículos, la probabilidad de provocar un accidente es 6 veces mayor. La escasa diferencia de velocidades entre vehículos facilita una mejor fluidez del tráfico y la fluidez de tráfico es también una mejora de la seguridad.

Pero, hay que recordar que el exceso de velocidad o la velocidad inadecuada está presente en más del 20% de los siniestros viales, por lo que si los nuevos límites de velocidad no son respetados por los conductores, flaco favor haremos a la seguridad de todos.

La educación y la formación vial son dos de los pilares básicos, sin obviar las infraestructuras y los vehículos y sin todos ellos, difícil es implementar cualquier medida. No podemos pensar que el conductor va a obedecer sistemáticamente por temor al castigo, con sanciones económicas, administrativas o penales. El castigo sí es una de las medidas que forma parte de la reeducación, pero antes de reeducar se debe educar. En cualquier caso, la reeducación y el castigo son la consecuencia del fracaso en la educación.

No podemos recaer toda la responsabilidad en los conductores, la conservación, mantenimiento y señalización en condiciones aceptables de las infraestructuras viales es de vital importancia así como la renovación del parque móvil.

Otros cambios se encuentran sobre la mesa a la espera de aprobación como, la modificación del permiso por puntos, el incremento de pérdida de puntos por el uso del teléfono móvil, no llevar el casco, cinturón o sistemas de retención infantil.

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