¿Qué tipo de alumno eres?

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Llega por fin el tan esperado “primer día de clase práctica”. Cada alumno lo vive de manera diferente. Unos manifiestan euforia, otros alegría, otros ansiedad y otros miedo. Algunos incluso sienten todo esto a la vez.

Cada alumno se enfrenta al proceso de aprendizaje como puede y la inseguridad está presente en la mayoría de ellos.

Durante el proceso de aprendizaje tendrá a su lado al profesor de formación vial. Su labor es difícil, peligrosa y a la vez apasionante. Es por ello que, cuando se juntan varios profesores de formación vial, se sienten comprendidos por los compañeros y aprovechan para compartir experiencias de todo tipo.

Volvamos pues al “primer día de clase práctica” y supongamos que estamos hablando de la primera práctica del permiso de conducir de clase B o lo que los alumnos denominan “práctica de coche”.

Sólo por la manera en que entra al vehículo y se sienta en el asiento del conductor, la mayoría de veces, ya podemos detectar el tipo de alumno al que vamos a enseñar a conducir e incluso el número de horas de aprendizaje que va a necesitar, a grosso modo.

Y es que, podría elaborarse un catálogo de tipos de alumnos aunque ustedes no se lo crean, pero nuestros compañeros profesores de formación vial saben perfectamente de qué les estamos hablando.

Como no queremos aburrirles con “historias de profesores”, les vamos a explicar sólo dos tipos de alumnos, de entre los muchos tipos que existen. Ambos son frecuentes y sobretodo muy diferentes entre ellos.

Alumno A.

  • Entra al vehículo y se sienta con suavidad.
  • No toca ningún mando, se limita a observarlos con curiosidad.
  • Espera que el docente le explique qué debe hacer y cómo debe hacerse.
  • Formula preguntas a su profesor y presta atención a la respuesta que el docente le ofrece.

Alumno B.

  • Entra al vehículo y prácticamente se deja caer o se tira en el asiento.
  • Empieza a accionar todos los mandos que ve, con brusquedad.
  • Es impaciente y formula preguntas de manera compulsiva, pero no escucha las respuestas.
  • Agarra la palanca de cambios con tanta fuerza que temes que la arranque y es capaz de mover el volante con una fuerza sobre-humana.
  • Presiona todos los pedales con sus pies de plomo y convierte a tu flamante vehículo de formación en el coche de Pedro Picapiedra, acaba sacando los pies por debajo. ¿Sería ahora una vehículo de tracción animal…? En fin, preguntas sin respuesta…(Nótese la ironía).

Supongamos que el alumno B se llama Hulk.

Pues bien, queridos alumnos, tenemos una cosita que deciros:

No seáis como Hulk.

No perdemos el sentido del humor, pero tampoco dejamos de lado la profesionalidad y el buen hacer de nuestra labor docente en seguridad vial.

No seríamos serios si no nos exigiésemos a nosotros mismos ser los mejores.

Por cierto, qué ganas de poder juntarnos de nuevo y explicarnos nuestras “batallitas”. Algún día inauguraremos esta sección, que creemos que puede ser muy divertida y en estos tiempos que corren no nos vienen mal las sonrisas.

#Provial #ProfesoresFormaciónVial #SeguridadVial

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